Tras el entierro, tomó una decisión. Ya no sólo estudiaría la mente de los criminales, él mismo les perseguiría.
Tras unirse al cuerpo de policía, se hizo un nombre rápidamente y ascendió de rangos a la velocidad de la luz, convirtiéndose en detective del Departamento de Policía de Los Angeles a la temprana edad de veintiséis años. Pronto le reclutaron para la División de Robos y Homicidios, formando pareja con un detective mayor que él, Scott Wilson. Formaban parte de la División Especial de Homicidios 1, viéndoselas con asesinos en serie y otros notorios casos de homicidios que requerían bastante tiempo.