La ventaja que hay de que algunas escritoras hagan una antología es que si alguno de los cuentos se quedó escaso o parecía no llevar a ningún lado había otros que sí podían cumplir expectativas y este compendio no fue la excepción. Me gustó que Teroba en algunos de estos relatos expresara descripciones que le añadían más forma al entorno en el que se hallaban las protagonistas y sus demás personajes. Trató de hacer al elenco partícipe de los cuentos lo más desarrollados posible y eso se agradece. Un detalle lindo fue que a varias narraciones les proporcionó un halo de esperanza, es decir, si su presente se estaba hundiendo por rachas difíciles, su situación podía mejorar porque lo que les aconteció tampoco fue algo irreparable.
Recomiendo mucho:
•Todo empieza con una línea.
•Agorafobia.
•Un espacio para el significado.
Los que se quedaron a medias:
•Un bosque poblado de estrellas.
•Los 72 nombres de Dios.
Creo que es un texto muy bello. Me recordó que las cosas sencillas de la vida son lo que hacen que la vida sea hermosa y que vale la pena vivir y existir a pesar de que a veces la pasamos mal. Que no estamos solas y que la vida puede ser hermosa de verdad y esperanzadora. El último párrafo me pareció precioso… Triste pero esperanzador.